El Crítico: Si supiera cantar, me salvaría

De Juan Mayorga

Puesta en escena por la Cia. TEATRO URBANO PAT CHILE

El escenario de El Crítico de Juan Mayorga es un ring en el que se enfrentan visiones del teatro y de la vida y se entreveran realidad y ficción. El duelo verbal entre los protagonistas cuyos papeles se desmultiplican y se invierten (dramaturgo y crítico, maestro y discípulo) refleja una concepción del teatro como espacio crítico de la realidad y generador de tensiones. En este estudio se destacan líneas interpretativas de la obra y características de la escritura dramática de Mayorga: el vínculo entre arte y crítica, la función de la metateatralidad, y la escenificación de la oposición dialéctica.

Distinguimos tres partes (o tres «rounds») en el debate verbal de los protagonistas. En la primera, los protagonistas enfrentan sus juicios sobre la obra de Scarpa sobre el arte teatral y el de la crítica, de manera más general.

El duelo entre el crítico y el dramaturgo está entrecortado por secuencias en las que tanto pluma y se sientan a escribir la Volodia como Scarpa toman la crítica de la obra de Scarpa.

El dramaturgo se dispone a escenificar su propia obra con la ayuda de su crítico. La “cueva del ogro» se vuelve un ring del que Scarpa delimita las cuatro esquinas valiéndose de pilas de libros, y sobre el que el dramaturgo y su crítico protagonizan el combate de boxeo que enfrenta a los dos personajes de la obra de Scarpa, Taubes (el preparador), y Eric (su pupilo).

En el tercer «round», Volodia retoma la palabra -y pues la ventaja. Ataca a su adversario con una crítica del personaje femenino que aparece en el segundo acto de la obra de Scarpa. La última parte del texto de Mayorga está dedicada a esta mujer ausente, en la que convergen los dos niveles narrativos de la obra: resulta que la mujer de la obra de Scarpa es también la mujer de la vida de Volodia. El ring del Crítico es un espacio crítico de la realidad, del lenguaje, y del teatro, en el que el lenguaje dramático toma cuerpo a través de un duelo dialéctico que mantiene la tensión hasta después de la caída del telón. El teatro y la filosofía representan al mundo para conocerlo y desenmascararlo, para criticarlo, y soñarlo. «No es un ring, es ese lugar donde se hacen y se deshacen los sueños». En el cuadrilátero del Crítico, tras la escenificación de la voluntad de dominar al otro, aparecen los miedos, las humillaciones, los deseos (frustrados) de dos hombres cegados por sus obsesiones. La discusión acerca de la veracidad o de la falsedad del personaje femenino es un debate sin resolución posible, una vez más, ya que ésta cristaliza precisamente la alianza de la realidad y de la ficción, y consigue «hacer que la escena sea tan real que parezca un sueño. Al fin y al cabo, sólo en el sueño cabe conciliar la imagen, el lenguaje y el espíritu» (Mayorga, 1996c, s/p).

Ficha técnica

  • Dirige: Sidhartha Corvalán
  • Intérpretes: Omar Prastán y Gabriel Aldunate
  • Diseño Integral: Ricardo Gómez-Ramírez
  • Música Original: Ricardo Lobos
  • Iluminación: Francisco Salgado
  • Duración: 1 hora 20 minutos